AL HACER TUS VELAS:
Ten un paquete de sal fina de mesa cerca de tu lugar de trabajo. Si por algún motivo se prende fuego la parafina, sofoca las llamas con sal o pon la tapadera al recipiente. NUNCA utilices agua. Lo único que lograrás será desparramar el fuego.
Ten a mano una crema para quemaduras. Uno nunca sabe... Trabajando a 75º, en caso de accidentes, no es tan grave.
Utiliza cucharas de madera para revolver la parafina.
Utiliza SIEMPRE un termómetro y vigila permanentemente la temperatura de la parafina. Recuerda que puede encenderse espontáneamente si pasa de cierta temperatura. Hasta 90º centígrados es seguro trabajarla.
Ten un par de guantes de tela a mano para manejar las ollas calientes.
No abandones NUNCA tu lugar de trabajo mientras tienes parafina calentándose. Si debes irte por cualquier motivo, apaga el fuego. No pasa nada si se enfría un poco. Cuando regreses vuelves a encenderlo.
Anota las cantidades de materiales que usas para poder repetir el proceso.
Imprime las instrucciones que vayas a seguir así las tienes a mano.
Si por casualidad te cae parafina caliente o te salpicas, aplica agua fría primero e inmediatamente una crema para quemaduras.
No trabajes con miedo, sólo con respeto y precaución. Si te sirve de algo, jamás me he quemado haciendo velas. ¡Y mira que llevo años...!
Y por sobre todo... disfruta! Disfruta tu arte!
AL ENCENDER TUS VELAS:
Por sobre todas las cosas, nunca dejes una vela prendida desatendida.
Al momento de encender una vela, si es por un pedido especial, pon toda tu fe en ello. No olvides incluir a tus seres queridos en tu pedido.
Para almacenar las velas, lo mejor es un lugar oscuro, frío y seco. De esa manera no pierden el color y no se deforman.
Si la idea es prender velas para una reunión, préndelas y apágalas unos minutos antes para que después enciendan más fácilmente.
Es importante no dejar las velas en un lugar donde corra viento. Así se evitará que la vela derrame cera por los costados.
La mecha debe medir medio centímetro. Una mecha muy larga no enciende correctamente y/o gotea en exceso.
Recuerda "espabilar" frecuentemente la vela. Al quemar, algunos pabilos producen un carboncillo que afea la llama. Retírala con unas pinzas. (De allí el "¡Espabila!", aclara tu mente, aclara la llama).
Para sacar la cera de recipientes o telas, sólo se necesita agua bien caliente y detergente.
Para que las velas quemen más despacio y en forma pareja, envuelve la vela en una bolsa de plástico y déjala en el frigorífico por cinco minutos antes de encenderla.
Es sumamente importante utilizar recipientes no combustibles para encender tus velas.
No arrojes restos de parafina por el drenaje. Atasca las tuberías









