Aunque la frase suene risueña, no hay nada mejor que organizarse antes de comenzar cualquier labor en esta vida. La organización nos ahorra tiempo y esfuerzo.
Bien, como yo ya he pasado por todos esos "tropezones", te daré algunas sugerencias para que tú no los tengas:
- Antes de comenzar y habiendo leído toda la información necesaria, toma papel y lápiz y planifica: qué quieres hacer, que tipo de vela, qué color, qué tamaño, que modelo, qué aroma y cuándo. El "cuándo" es sumamente importante. Debes elegir un día que sepas que no tendrás prisa y dispondrás de tiempo suficiente para disfrutar. Sí, dije bien, disfrutar. Si no te la pasas bien haciendo velas, entonces, esta artesanía no es lo tuyo. Tendrás que buscar otro pasatiempo.
- Imprime en papel todo lo que creas que necesitarás para guiarte. No ahorres tinta. Estás invirtiendo y esos papeles te servirán por un largo tiempo.
- Reúne los materiales que necesitarás.
- Prepara tu lugar de trabajo, ponte ropas y calzado cómodo y susceptibles de ensuciarse.
- Recuerda que los niños y mascotas no deben estar en tu lugar de trabajo, por seguridad más que nada hacía ellos.
- Mide, pesa, anota tus pasos. Verás que te será útil.
Sí, soy un poco pesada con el tema, pero no puedo evitar repetírtelo: no trabajes sin termómetro. Hasta el "Royal Candlemaker" de Inglaterra (Hacedor de Velas Real) utiliza uno.
Aunque no lo creas, en 5 minutos, la temperatura puede subir más de lo que tú piensas.
Mientras tengas el fuego encendido, toma asiduamente la temperatura de la parafina.
Piensa en esto: si mantienes una temperatura de 75º, en caso de accidente, no serán graves las consecuencias y en el producto que estés haciendo, se verán los resultados.









