El "empabilado" puede hacerse mecha por mecha o varios metros de mecha enrollados. Según mi experiencia, quedan mejor si las hacemos una por una.
- Calentar parafina a 75°. Siempre a Baño María.
- Cortar mechas de distinto grosor y tamaños, si estamos haciendo para reservar o lo que necesites.
- Tomar la mecha por un extremo y sumergirla en la parafina caliente. Ten cuidado de no quemarte. Aquí es donde puedes utilizar la pinza para dar vuelta la carne.
- La primera inmersión conviene que sea por unos 10 o 15 segundos para que la mecha absorba bien la parafina. Fíjate como elimina burbujitas, es porque está absorbiendo la parafina.
- Retirarla y sostenerla en el aire unos segundos para que se enfríe.
- Cuando ya esté tibia (toma sólo unos segundos), escurrirla con los dedos, a lo largo, para eliminar las posibles burbujas de aire y enderezarla.
- Volver a repetir el procedimiento una o dos veces más, según sea el grosor deseado. Esta vez, la inmersión debe ser solo por 2 o tres segundos o se derretirá la capa anterior. Dejar enfriar sobre papel de aluminio o una bandeja. Una vez fríos, almacenarlos en una caja y etiquetarlos para cuando los necesitemos.
También se pueden hacer con la misma parafina coloreada y perfumada que estás utilizando para tu proyecto.
EL SECRETO DE UNA LLAMA BONITA:
- Un pabilo recortado a medio centímetro.
- Una "espabilada" asidua (recortar la mecha, retirar carboncillo).
- La medida correcta de pabilo. Las medidas siempre son "orientativas". La podrás encontrar mediante la experimentación.
Un lema: la práctica hace la perfección.









